La Organización de las Naciones
Unidas reconoció desde el año 1992, la necesidad de preservar la variedad de
especies animales y vegetales en su medio ambiente (Biodiversidad). Asimismo se
promulgó el 2010 como el año Internacional de la Diversidad Biológica. En el
año 1994, la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas declaró el 22
de mayo como Día Mundial de la Diversidad Biológica al entrar en vigor el
Convenio sobre este tema.
El investigador alemán Alexander
von Humboldt fue uno de los primeros en dedicarse a la diversidad biológica y
según una cita suya de 1845: “Una apreciación equitativa de todas las partes
del estudio de la naturaleza, es más que todo una necesidad del tiempo actual,
en el cual la riqueza material y el aumento del bienestar de las naciones, debe
estar basada en la utilización más cuidadosa de los productos de la naturaleza
y de las fuerzas naturales…”.
Este año está dedicado el tema de
“Biodiversidad Marina”. Esta es una
fecha que proclamó la Organización de las Naciones Unidas para aumentar la
comprensión y el conocimiento de las cuestiones relativas a la Biodiversidad o
diversidad biológica, que es la cantidad y variedad de seres vivos en cualquier
ecosistema.
La realidad es que la mayoría de
las veces, sobre todo viviendo en las ciudades, no nos damos cuenta de la gran
relación entre la biodiversidad y nosotros como seres humanos, cuando de hecho,
nuestra vida depende de ésta pues nos relacionamos con las diversas especies
animales y vegetales de distintas formas.
Pero debido a la urbanización y
desarrollo,ya sabemos que la diversidad biológica está siendo afectada:
desaparecen especies e incluso ecosistemas enteros.
De acuerdo al Programa de las
Naciones Unidas para el medio ambiente, cerca del 75% de la biodiversidad del
planeta está concentrada en apenas 17 países a los que se les conoce como
Megadiversos, cuyos territorios suman apenas el 10% de la tierra, y son
principalmente países tropicales, como los del sureste asiático y de América
Latina.
Por continente, los 17 países de
la lista son:
En África: Madagascar, la
República del Congo y Sudáfrica
En América: Brasil, Colombia,
Ecuador, Estados Unidos, México, Perú y Venezuela.
En Asia: China, Filipinas, India, Indonesia,
Malasia
En Oceanía: Australia y Papúa
Nueva Guinea
Y específicamente de México, que
es el cuarto país megadiverso en el mundo de acuerdo a esta lista, pues alberga
a casi el 12% de las especies del planeta, además lo es debido a su topografía,
la variedad de climas que posee (tiene en su territorio los cinco tipos de
ecosistemas) y una compleja historia y mezcla geológica, biológica y cultural,
van algunos datos interesantes:
Este país tiene 17 millones de
hectáreas consideradas como Áreas Naturales Protegidas, que proporcionan
beneficios inmensos a los habitantes, pues son reguladoras del clima, evitan
deslaves que pueden amenazar a las poblaciones, captan la lluvia; almacenan,
regulan y retienen el agua; y sirven de transporte, así como de mecanismo de
saneamiento del agua superficial y subterránea.
El brasileño Braulio Ferreira de
Souza Dias, el secretario ejecutivo del Convenio sobre la Biodiversidad
Biológica, un organismo dependiente de la ONU con sede en Montreal (Canadá) y
responsable del Día Internacional de la Biodiversidad Biológica, declaró a Efe
que 2012 es un año "clave" para la vida marina.
"La biodiversidad está bajo
presión en todos los ecosistemas de nuestro planeta. En general, podemos decir
que el exceso de la explotación comercial de las pesquerías mundiales es
grave", sostuvo el experto al referirse a los sitios donde frecuentemente
se pesca con fines comerciales.
"Más de la mitad de las
pesquerías mundiales están agotadas y una tercera parte están diezmadas.
También se estima que entre el 30 % y 35 % de los medioambientes marinos
críticos han sido destruidos", añadió.
El panorama expuesto por Dias es
alarmante: "La basura plástica sigue matando la vida marina y la
contaminación procedente de tierra está creando áreas de aguas costeras sin
casi oxígeno".
"A esto se añade que el
aumento del uso de combustibles fósiles está afectando el clima global,
haciendo la superficie de los océanos más cálida, el aumento del nivel del mar
y de la acidez de los océanos con consecuencias que sólo ahora estamos
empezando a entender" dijo.
Un elemento clave en esa labor de
entendimiento de la situación y futuro de los océanos es el Censo de la Vida
Marina (CVM) completado en 2010.
La década de trabajo realizado
por miles de científicos de todo el mundo para compilar CVM ha permitido saber
que los mares del planeta contienen entre 500.000 y 1 millón de especies (6.000
de ellas descubiertas por los investigadores de CVM), más que ningún otro
ecosistema de la Tierra.
Jessee Ausubel, director de
programas de la Fundación Alfred Sloan (Estados Unidos) y uno de los dos
creadores del CVM, dijo a Efe que la salud de los océanos será crítica en la
próxima generación.
"La gestión del
medioambiente marino sigue estando 100 años por detrás del terrestre. La
humanidad debe recuperarse muy rápidamente. Si no reducimos muy prontamente la
destrucción de los océanos, así como los hábitos y costumbres que la causan, la
situación será totalmente trágica en una generación", dijo Ausubel.
En términos similares se expresó
Dias, para quien el mayor problema para la biodiversidad procede del modelo de
consumo actual.
"Podemos decir que la
biodiversidad está en riesgo por un modelo de consumo y producción que no
valora la biodiversidad y que, por lo tanto, produce sobreexplotación. Esto
será incluso más pronunciado en un contexto de una creciente población mundial
y mayores efectos del cambio climático", afirmó.
Patricia Miloslavich, profesora
titular del Departamento de Estudios Ambientales de Universidad Simón Bolívar
de Caracas y que fue una de las principales científicas del CVM, dijo a Efe que
"los océanos de países latinoamericanos enfrentan las mismas amenazas que
el resto del mundo"
Miloslavich señaló esos problemas
como "el exceso de pesca, la pérdida de hábitat, la contaminación, el
aumento de la temperatura y la invasión de especies no nativas".
Pero la científica venezolana
también destacó que gracias a CVM se ha establecido la red SARCE (South
American Research Group in Coastal Ecosytems) "un avance en la integración
científica a nivel regional que podría brindar buenos frutos a corto
plazo".
Son iniciativas como SARCE en las
que Dias y el Convenio sobre la Biodiversidad Biológica tienen puestas sus
esperanzas.
Dias considera que, aunque se
puede "hacer más, es importante destacar que muchos países están dando un
paso al frente y estableciendo extensas redes de áreas protegidas para asegurar
que las especies marinas están protegidas".
Como dijo a Efe Ron O'Dor, jefe
científico de CVM, "las buenas noticias es que cuando las especies son
protegidas, se recuperan, aunque sea lentamente".
"Pero tenemos que hacer más
esfuerzos para lidiar con la contaminación marina, la pesca insostenible,
presiones sobre hábitats como los arrecifes de coral y por supuesto el aumento
del CO2 en la atmósfera.

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